Los alemanes luchan contra los planes de Elon Musk de construir una fábrica de automóviles eléctricos de Tesla en Alemania. Por lo tanto, el proyecto corre el riesgo de fracasar debido a las quejas de ciudadanos alemanes comunes.
Puede parecer surrealista que la gente promedio del estado oriental de Brandeburgo pueda detener un proyecto tan rentable y prometedor. Sin embargo, en Alemania, el gobierno es empleado por el electorado y no obtiene la propiedad del país. Por tanto, ese podría ser el caso. Los residentes locales y ambientalistas han presentado quejas contra Tesla. Actualmente, hay más de 400 denuncias de este tipo. Basta con detener la construcción de la planta. Sobre todo, los ciudadanos están preocupados por un aumento garantizado del tráfico de mercancías, la deforestación a gran escala para limpiar un sitio de construcción y una posible reducción en el suministro de agua. Todos estos son compañeros esenciales de cualquier gran empresa. Dado que la región afectada por las sequías ya está experimentando escasez de agua, las afirmaciones parecen bastante convincentes.
La audiencia del caso ya ha comenzado en el tribunal administrativo superior de la región de Berlín y Brandeburgo, con la participación de residentes locales, representantes de la empresa Tesla y agencias ambientales alemanas. El destino futuro de la fábrica dependerá de los resultados del procedimiento final. Si el fabricante de vehículos eléctricos no obtiene el permiso, Tesla deberá detener la construcción de la planta y retirar las estructuras ya instaladas.