Según una investigación reciente, el confinamiento nacional en los países desarrollados no solo presupone restricciones al desplazamiento, sino que también ayuda a las personas a ahorrar dinero. Los consumidores de las economías más grandes del mundo lograron ahorrar sumas importantes. Esto, a su vez, ha creado la posibilidad de una recuperación de la crisis provocada por el virus.
Durante la pandemia, los consumidores de las economías desarrolladas ahorraron $2,9 billones. Los economistas consideran estos fondos como el motor clave de la recuperación económica mundial. Más de la mitad de estos fondos se acumularon en Estados Unidos, es decir, $1,5 billones. Esta suma excede dos veces el PIB anual promedio de los Estados Unidos y es equivalente a la producción anual de Corea del Sur. Después del levantamiento de las medidas de confinamiento, los ciudadanos estadounidenses pueden decidir gastar sus ahorros, impulsando así el crecimiento económico hasta en un 9%.
Sin embargo, una crisis continua en el ámbito de la salud y una situación sombría del mercado laboral podrían convertirse en los principales obstáculos para el esperado boom económico. Sin embargo, los resultados positivos del programa de vacunación masiva pueden alentar a las personas a ir de compras, visitar restaurantes y lugares de entretenimiento, así como a comenzar a viajar e ir a los gimnasios.