El aumento de los precios de la gasolina podría representar un verdadero desafío para el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden. Además, los ciudadanos estadounidenses pueden expresar su descontento con los altos precios de la energía y votar por la renuncia del gobierno.
Los estadounidenses se han visto profundamente afectados por el aumento de los precios de la gasolina. Si los precios de la gasolina se disparan, añadirá más leña al fuego. Los votantes estadounidenses se indignarán y culparán al presidente por su incompetencia. Los expertos creen que los precios del gas natural subieron cuando Biden intentó luchar contra los precios récord de la gasolina. En particular, los precios de la gasolina alcanzaron un máximo histórico en más de una década. Esto ha llevado a un aumento de los costos en la mayoría de los sectores, desde calefacción y cocina hasta la producción de productos químicos y fertilizantes.
Además, el aumento de los precios de la gasolina provocará un fuerte aumento de la inflación. Al mismo tiempo, la administración de Biden tiene poca influencia para reducir el costo de la gasolina en contraste con los precios del petróleo. A principios de mayo se informó que los precios de la gasolina en EE.UU. aumentaron a $8,653 por millón de unidades térmicas británicas (MMBTU), es decir, alrededor de $310 por mil metros cúbicos.