Alemania no será liderada por Rusia en lo que respecta al suministro de energía. El país está empeñado en resistir el “chantaje del gas” de Rusia y prepararse para prohibir sus suministros de gas.
La Unión Europea se dio cuenta hace mucho tiempo de que los suministros de gas de Rusia son cualquier cosa menos un proyecto comercial. Moscú ha utilizado el gas como herramienta política para amenazar a Europa con inviernos fríos y falta de calefacción y electricidad durante años. La demanda de Rusia de pagos de gas en rublos se convirtió en una llamada de atención para Alemania. El país entendió que era hora de terminar con esta relación tóxica. Alemania no tiene intención de pagar el gas en rublos en absoluto. En cambio, contempla abandonar por completo el gas ruso. El gobierno ha introducido un conjunto de medidas destinadas a proporcionar préstamos y apoyo a las empresas de energía y hacerse cargo de empresas vitales, como las refinerías de petróleo, incluidas las extranjeras, incluso hasta el punto de su nacionalización. Por supuesto, se trata solo de empresas rusas.
Al mismo tiempo, Alemania ahora está expandiendo activamente sus reservas de gas. Rehden, la instalación subterránea de almacenamiento de gas más grande de Europa Occidental, puede contener alrededor de 4 mil millones de metros cúbicos de gas. Ahora se está llenando a un ritmo acelerado. Actualmente, la instalación está llena en un 0,6%, muy por debajo del promedio del 36% para los sitios de almacenamiento de gas de Alemania.