Dado que las perspectivas de la economía mundial siguen siendo vagas, los analistas tienen opiniones polarizadas sobre qué esperar en el futuro. Algunos de ellos son más optimistas, mientras que otros subrayan las razones por las que lo peor está por venir. Por ejemplo, Desmond Lachman, analista de The Hill, cree que las sombrías perspectivas económicas se asocian principalmente con los intentos de Occidente de aislar a Rusia.
Advierte a los inversionistas que las nubes de tormenta se están acumulando sobre la economía. Las consecuencias de la pandemia de coronavirus, que ha provocado un cierre casi total de la economía china, podrían parecer ridículas en comparación con la negativa de Moscú a entregar suministros de gas a los principales países europeos. En particular, la economía de China es considerada la segunda más grande del mundo. Sin embargo, incluso sus problemas económicos no serán tan devastadores para el crecimiento económico mundial. Lachman concluye que la guerra de sanciones con Rusia se interpone en el camino de la prosperidad económica mundial.
El Kremlin ya ha reducido las exportaciones de gas a los países europeos en un 20%. El analista también dijo que las fuerzas deflacionarias, la fuerza del dólar y la caída de los precios de las materias primas, ahora pesan sobre EE.UU. "Plantean serias dudas sobre si la Reserva Federal está siendo demasiado agresiva en su búsqueda por controlar la inflación y si está aumentando el riesgo de un aterrizaje económico innecesariamente duro". Además, el endurecimiento agresivo de la Fed puede desencadenar una ola de impagos de deuda en las economías de mercados emergentes.