Desde que estalló el conflicto en Ucrania y Rusia comenzó a armar sus recursos energéticos, la situación en el mercado energético europeo ha empeorado considerablemente. Por lo tanto, los miembros de la UE tuvieron que unirse para hacer frente a una crisis de suministro de gas antes de la temporada de invierno. En este contexto, la Comisión Europea (CE) ha presentado una iniciativa legislativa que promueve la solidaridad del gas entre los miembros de la UE. Esto sugiere que cualquier país de la UE que enfrente una escasez de combustible puede solicitar suministros adicionales de gas a sus vecinos. Para que funcione, los estados miembros deben establecer acuerdos bilaterales entre ellos. Sin embargo, la mayoría de los países de la UE no tienen dicho acuerdo en vigor. Por lo tanto, la CE propuso establecer algunas reglas comunes para que los estados miembros que enfrentan una grave escasez de energía puedan recibir gas de otros a cambio de una compensación justa. Además de esto, Bruselas tiene la intención de introducir un tope de precios para contener la volatilidad excesiva en el Fondo Holandés de Transferencia de Títulos (TTF), el principal centro comercial de Europa. “El límite propuesto actuará como un tope y limitará efectivamente el precio máximo de la gasolina al que se le permite negociar al TTF”, explicaron los funcionarios. También agregaron que "la adquisición conjunta podría ayudar a cerrar la brecha y garantizar que todos los países, independientemente de su poder adquisitivo, tengan acceso a suministros de gas a precios asequibles, o al menos tolerables".