La política monetaria agresiva del Banco Central Europeo comenzó a generar dudas no solo entre los expertos individuales sino también entre los legisladores. Algunos funcionarios empezaron a hablar de la necesidad de frenar el ritmo de las subidas de tipos de interés.
El primero en plantear el tema de una postura política menos agresiva fue el miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, Ignazio Visco. "La necesidad de continuar con la política restrictiva es... evidente, aunque las razones para seguir un enfoque menos agresivo están ganando terreno", dijo Visco en un discurso en Roma. Dado que el miembro actual de la junta del BCE expresó esa opinión, podría tener sentido prestar atención y ajustar las estrategias comerciales en medio de posibles cambios en la política monetaria seguida por uno de los reguladores financieros más grandes del mundo.
En particular, el BCE ha elevado las tasas de interés en 200 puntos básicos combinados desde julio, que es el ritmo más rápido de endurecimiento de la política monetaria en la historia del banco. Las expectativas del mercado descontadas en las cotizaciones indican que el próximo paso del banco central será un alza de tasas de 50 puntos básicos. Al mismo tiempo, algunos inversores prevén un movimiento cada vez mayor, lo que sugiere un aumento de 0,75 puntos en diciembre.
Ignazio Visco advirtió sobre el riesgo de que los legisladores sigan un camino predeterminado y señaló que las futuras decisiones de política monetaria deben basarse en datos y evidencia. Según él, las expectativas de inflación a largo plazo en la eurozona siguen "ancladas" cerca del objetivo del banco central.