Los datos oficiales revelaron el lunes que el crecimiento de la producción industrial alemana se aceleró más de lo previsto en febrero, aunque se produjo un descenso de las exportaciones al tiempo que aumentaban las importaciones, lo que hizo que el superávit comercial quedara por debajo de las expectativas.
La producción industrial registró un crecimiento mensual del 2,1%, superando la previsión de los economistas de una expansión del 0,3%. Este fue el segundo mes de aumento, tras una subida revisada del 1,3% en enero. Sin embargo, la producción industrial anual descendió un 4,9%, tras caer un 5,3% un mes antes.
El crecimiento mensual de febrero se vio impulsado por la expansión del 7,9% de la producción de la construcción, mientras que la producción energética descendió un 6,5%. Descontando la energía y la construcción, la producción industrial aumentó un 1,9%. Esta mejora se atribuyó en gran medida al aumento de la producción en las industrias automovilística y química.
Dentro del sector industrial, la producción de bienes intermedios y bienes de equipo aumentó un 2,5% y un 1,5% respectivamente. La producción de bienes de consumo también aumentó un 1,9%. La economista de Capital Economics, Franziska Palmas, declaró que este significativo aumento mensual de la producción indica un prometedor comienzo de año para el sector. No obstante, prevé dificultades en los próximos meses debido a la debilidad de la demanda y la menor competitividad.
Los datos también revelaron que las exportaciones cayeron un 2,0% intermensual en febrero, una caída mucho más acusada que el 0,5% previsto, tras recuperarse en enero un 6,3%. Por el contrario, las importaciones experimentaron un inesperado crecimiento del 3,2%, desbaratando la previsión de una caída del 1%.
En consecuencia, el superávit comercial se redujo a un nivel desestacionalizado de 21.400 millones de euros, frente a los 27.600 millones de enero, quedando por debajo de la previsión de los economistas de 25.500 millones de euros. En términos interanuales, las exportaciones cayeron un 1,2%, invirtiendo una subida del 1,6%. Mientras tanto, la caída anual de las importaciones se ralentizó hasta el 6,7% desde el 7,5%.
El economista de ING, Carsten Brzeski, cree que hay razones para un moderado optimismo en cuanto al fin de la recesión cíclica. Señaló que, aunque el consumo privado ha lastrado la economía en los primeros meses del año, los últimos datos ofrecen esperanzas de que el estancamiento económico podría haber cesado ya en el primer trimestre.