GlaxoSmithKline (GSK) ha registrado un beneficio antes de impuestos de 1.350 millones de libras en el primer trimestre, lo que supone un descenso del 29% a tipos de cambio reales (TCE), o del 18% a tipos de cambio constantes (TCC). El beneficio por acción, de 25,7 peniques, disminuyó un 30% a tipos de cambio reales o un 19% a tipos de cambio constantes. Por el contrario, el beneficio de explotación básico muestra un crecimiento, alcanzando los 2.440 millones de libras, un 17% más en TEA o un 27% más en TCE. Además, el beneficio básico por acción ascendió a 43,1 peniques, un 16% más en TEA o un 28% más en RCE.
La facturación del primer trimestre fue de 7.360 millones de libras, lo que supone un crecimiento del 6% en TEA o del 10% en RCE. Las mismas cifras se mantuvieron al excluir el impacto de COVID, pero con un crecimiento del 8% en TEA, o del 13% en RCE. En cuanto al futuro, GSK apuesta por un crecimiento de la facturación en 2024 hacia la parte alta de la horquilla, entre el 5% y el 7%. La empresa también ha revisado su previsión de crecimiento del beneficio operativo básico del 7%-10% al 9%-11%. Por último, el crecimiento del beneficio básico por acción (BPA) se actualizó del 6%-9% anterior a una nueva estimación del 8%-10%.
Para el primer trimestre, GSK tiene previsto declarar un dividendo de 15 peniques por acción, con una previsión de 60 peniques para todo el año.