Los inventarios de gasolina en Estados Unidos continuaron su tendencia a la baja, aunque a un ritmo menor que en períodos anteriores. Según los datos más recientes actualizados el 31 de julio de 2024, los inventarios se redujeron en 3.665 millones de barriles, en comparación con la disminución de 5.572 millones de barriles registrada anteriormente.
Esta disminución en las reservas de gasolina pone de manifiesto una tendencia en la relación oferta-demanda que podría afectar los precios en las próximas semanas. A pesar de la reducción, el ritmo de la caída se ha desacelerado, lo cual sugiere una posible estabilización en las reservas de los próximos meses.
Analistas del sector energético están atentos a estos cambios para ajustar sus previsiones de mercado. La evolución de esta cifra será crucial para determinar las estrategias de almacenamiento y distribución durante el resto del año, especialmente en medio de fluctuaciones globales en el precio del petróleo y la demanda de energía.