En la sesión temprana del lunes en Asia, los precios del oro cayeron más del 1%, descendiendo por debajo de $3,000. Esta caída ocurrió cuando los inversores vendieron oro para mitigar las pérdidas derivadas de una desaceleración más amplia del mercado influenciada por el aumento de las tensiones comerciales y las crecientes preocupaciones sobre una posible recesión global. Mientras tanto, los futuros del Nasdaq se desplomaron más del 5%, el Dow Jones Industrial Average cayó más de 1,300 puntos y el índice Nikkei de Japón cayó más del 8% en su apertura. Esto marcó la tercera sesión consecutiva de caídas en los mercados, ya que la Casa Blanca mantuvo su postura sobre imponer tarifas agresivas a socios comerciales clave.