Los futuros del gas natural europeo experimentaron una caída de más del 7%, descendiendo a menos de €34/MWh. Esto sigue a una disminución del 10% la semana anterior, acercando los precios a su punto más bajo desde septiembre de 2024. La caída se atribuye principalmente a la preocupación de que el conflicto comercial global en curso pueda frenar la actividad industrial, reduciendo así la demanda de gas. Las tensiones se intensificaron cuando China declaró un arancel del 34% sobre todas las importaciones estadounidenses, imitando los aranceles impuestos por los EE. UU. Esta escalada ha incrementado las preocupaciones sobre la inflación y un crecimiento económico más lento, lo que podría llevar a las industrias con alto consumo de energía a reducir operaciones y a disminuir el consumo de energía en el futuro. Además, los aumentos en la producción de petróleo a partir de mayo, junto con posibles ajustes en los objetivos de almacenamiento europeos, pueden llevar a una oferta de gas más amplia. El mercado también espera un aumento en los envíos de GNL a Europa, impulsado por una disminución de la demanda en China, con expectativas de un consumo asiático de GNL débil en 2025 que posiblemente mantenga bajos los precios del gas europeo.