La libra esterlina se mantuvo estable alrededor de $1,30, cerca del máximo de seis meses alcanzado la semana previa. Esta estabilidad se atribuye a la debilidad generalizada del dólar estadounidense en respuesta a la intensificación de las tensiones comerciales. El viernes, China anunció acciones de represalia, imponiendo aranceles del 34% sobre una amplia gama de productos estadounidenses. Al mismo tiempo, el presidente Donald Trump desestimó las preocupaciones sobre la inflación y los posibles impactos recesivos. En el Reino Unido, el Primer Ministro Keir Starmer enfatizó su compromiso de proteger a Gran Bretaña de las repercusiones de las crecientes disputas comerciales de Trump. Simultáneamente, las crecientes preocupaciones sobre una desaceleración económica global han llevado a los inversores a aumentar sus expectativas de recortes de tasas de interés. Las previsiones del mercado ahora anticipan aproximadamente 85 puntos base en recortes de tasas por parte del Banco de Inglaterra dentro de este año, un aumento respecto a los 52 puntos base anticipados antes de que se anunciaran las últimas medidas arancelarias de Estados Unidos. Un recorte de tasas en mayo ahora se considera plenamente esperado por los mercados.