El índice S&P/ASX 200 subió un 1,7 % el miércoles, cerrando por encima de los 7,900, marcando un pico de tres semanas. Este repunte se atribuyó a que las acciones australianas reflejaron la robusta recuperación observada en Wall Street. El rally global de acciones ganó impulso cuando el Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, mejoró el sentimiento del mercado al calificar el conflicto de tarifas en curso como "insostenible", insinuando una posible desescalada. Además, el Presidente Donald Trump aumentó la confianza del mercado al confirmar que no tiene intención de destituir al Presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, lo que alivió las preocupaciones relacionadas con la independencia del banco central y la continuidad de la política. A nivel nacional, el sector privado de Australia demostró resiliencia, con la actividad expandiéndose por el séptimo mes consecutivo en abril, impulsada por mejoras significativas en los resultados de manufactura y servicios. El aumento en los precios de las materias primas estimuló las acciones de minería y energía, con BHP Group, Fortescue y Woodside Energy registrando cada una ganancias del 2,6 %. En el lado negativo, las acciones de oro experimentaron un descenso debido a una caída en los precios del oro desde sus recientes máximos históricos.