El yen japonés se mantuvo alrededor de 142 por dólar el miércoles, después de una caída de más del 1% en la sesión previa. Esta caída fue influenciada por el fortalecimiento del dólar, ya que surgieron señales de distensión entre Estados Unidos y China, junto con preocupaciones disminuidas sobre la autonomía de la Reserva Federal. El martes, el Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, comentó sobre el actual estancamiento arancelario con China, calificándolo de “insostenible”. Esto despertó optimismo por una posible reducción en las disputas comerciales. Aunque Bessent reconoció la falta de negociaciones formales y anticipó que las discusiones serían graduales, sus comentarios elevaron el sentimiento del mercado. Fortaleciendo aún más la confianza de los inversores, el Presidente Donald Trump aseguró que pretende mantener al Presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reduciendo así la incertidumbre respecto a la política monetaria de EE.UU. Mientras tanto, en Japón, datos recientes proporcionaron algunas noticias positivas a nivel nacional, mostrando que la actividad del sector privado reanudó su crecimiento en abril después de contraerse en marzo. Esta recuperación fue impulsada principalmente por una fuerte expansión en el sector de servicios.