Los precios del oro cayeron a aproximadamente $3,290 por onza el viernes, marcando el tercer día consecutivo de descensos. Esta caída se atribuye al creciente optimismo en torno a las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, lo cual ha disminuido el atractivo de las inversiones de refugio seguro. Ambas naciones tienen programadas conversaciones durante el fin de semana, lo que alimenta las esperanzas de progreso en la resolución de sus disputas comerciales en curso. Además, el anuncio de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y el Reino Unido ha aliviado aún más las preocupaciones sobre las tensiones comerciales globales. Contribuyendo a la presión sobre el metal que no devenga intereses, la Reserva Federal mantuvo su tasa de interés clave en su nivel actual, como se anticipaba. Sin embargo, la Fed emitió una advertencia sobre los crecientes riesgos asociados tanto con la inflación como con el desempleo, destacando su enfoque cauteloso respecto a posibles ajustes futuros de sus políticas. El presidente de la Fed, Jerome Powell, afirmó que el banco central no está contemplando un recorte preventivo de tasas en respuesta a cualquier impacto económico potencial derivado de los aranceles. A pesar de estos recientes contratiempos, el oro sigue apuntando hacia una ganancia semanal.