El jueves, los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) subieron por encima de $58 por barril, recuperándose de las pérdidas de la sesión anterior. Este repunte fue impulsado por una disminución mayor a la anticipada en los inventarios de crudo de EE. UU. y las primeras indicaciones de una posible corrección de la oferta. Según datos del gobierno, las reservas de crudo disminuyeron en más de 2 millones de barriles la semana pasada, superando la reducción pronosticada de 1.7 millones de barriles. A pesar de estas señales positivas, un aumento en los precios de la gasolina ha suscitado preocupaciones de que la demanda podría no estar creciendo a medida que EE. UU. se aproxima a la temporada veraniega de conducción. Aunque hubo un modesto repunte, los precios del petróleo permanecieron cerca de mínimos históricos debido a la incertidumbre persistente sobre las negociaciones comerciales entre EE. UU. y China, ya que ambos países son los mayores consumidores de petróleo a nivel mundial. Se sumó aún más presión con los planes de OPEC+ para acelerar los aumentos de producción, mientras que la Reserva Federal mantuvo las tasas de interés sin cambios como se anticipaba y advirtió sobre el aumento de la incertidumbre económica.