El déficit fiscal de Rusia se expandió a 3.2 billones de rublos (aproximadamente USD 39.6 mil millones), o el 1.5% del PIB, en los primeros cuatro meses del año, un aumento desde el 0.6% durante el mismo periodo el año pasado, según datos preliminares del ministerio de finanzas publicados el miércoles. Este aumento se atribuye a un incremento en los gastos presupuestarios en enero, junto con una disminución en los ingresos por petróleo y gas. No obstante, el ministerio aseguró que esto no dificultará el cumplimiento de las metas de equilibrio estructural establecidas para 2025. Durante el período mencionado, el gasto fiscal aumentó un 21% en comparación con el año anterior, alcanzando los 15.5 billones de rublos y representando el 36.6% del plan de gasto anual total. Al mismo tiempo, los ingresos presupuestarios crecieron un 5%, con los ingresos del petróleo y gas disminuyendo en un 10.3%, mientras que los ingresos fuera del sector energético aumentaron un 13.5%. A la luz de estos desarrollos, el ministerio de finanzas de Rusia revisó la proyección del déficit presupuestario para 2025 a un 1.7% del PIB desde una estimación previa del 0.5%. Esta revisión sigue a un ajuste a la baja en el pronóstico de ingresos por energía en un 24%, impulsado por expectativas de precios bajos del petróleo prolongados.