El miércoles, los futuros del crudo WTI cayeron un 1.7%, cerrando por encima de los $58 por barril. Esta caída fue influenciada por la creciente incertidumbre económica y una perspectiva cautelosa en anticipación a las discusiones comerciales entre EE. UU. y China. Ambos principales indicadores del petróleo alcanzaron sus niveles más bajos en cuatro años a principios de esta semana, en gran parte debido a que OPEP+ aceleró los incrementos de producción, lo que ha intensificado las preocupaciones sobre el exceso de oferta en un contexto de disminución de la demanda agravado por el conflicto comercial en curso entre EE. UU. y China. Las próximas negociaciones comerciales en Suiza son vistas como un posible movimiento inicial hacia la reducción de las tensiones que han desestabilizado los mercados globales, aunque la perspectiva de una resolución significativa sigue siendo modesta. La decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés actuales destacó las preocupaciones persistentes sobre el aumento de la inflación y el desempleo, contribuyendo al sentimiento cauteloso del mercado. El presidente de la Fed, Jerome Powell, indicó un enfoque cuidadoso, señalando que es prematuro discernir si la inflación o el desempleo se convertirán en el riesgo predominante. Además, datos de la Administración de Información de Energía (EIA) revelaron que las reservas de crudo de EE. UU. disminuyeron en 2.032 millones de barriles la semana pasada, superando las expectativas del mercado.