El crudo West Texas Intermediate (WTI) se mantuvo alrededor de $59 por barril, recuperando terreno después de un repunte del 3.4% el día anterior. Los participantes del mercado esperan con interés la publicación de las cifras oficiales de existencias en EE. UU., con predicciones que sugieren una reducción de 800,000 barriles tras una caída más sustancial de lo anticipado de 4.5 millones de barriles reportada por el American Petroleum Institute (API). El mercado del petróleo está experimentando una presión persistente tras el anuncio de OPEP+ de acelerar los aumentos de producción, lo que genera preocupaciones sobre el exceso de oferta en un momento en que los aranceles de EE. UU. han perjudicado negativamente las perspectivas de demanda global. Aunque los precios recientemente cayeron a su nivel más bajo en cuatro años, hay indicios de una posible corrección en la oferta. Varios productores de EE. UU., como Diamondback Energy y Coterra Energy, están reduciendo las actividades de perforación, un movimiento que los analistas sugieren podría ajustar la oferta y potencialmente elevar los precios con el tiempo. Al mismo tiempo, la atención del mercado también está puesta en la decisión de la tasa de interés de la Reserva Federal, con expectativas predominantes de que las tasas se mantendrán sin cambios en medio de la creciente incertidumbre económica relacionada con las tensiones comerciales en curso.