Los futuros del aluminio han caído por debajo de $2,400 por tonelada en medio de un contexto de abundante oferta y desafíos macroeconómicos persistentes, los cuales eclipsan las iniciativas de apoyo económico por parte de China. Los principales productores de aluminio chinos han señalado planes para incrementar su capacidad en el extranjero, especialmente ahora que la producción doméstica de China se acerca a su techo de 45 millones de toneladas este año. A esto se suma que los principales fundidores en el sudeste asiático han reportado un aumento en el suministro de alúmina este año, lo que ha aliviado la escasez previa de insumos y, en consecuencia, ha reducido los costos de producción. Mientras tanto, la escalada de aranceles entre Estados Unidos y China ha reducido las perspectivas de actividad industrial en estos principales centros de manufactura. Esto se refleja en los PMIs de manufactura en ambos países, los cuales indican contracciones y una disminución en los pedidos de exportación.