El S&P Global Russia Composite PMI aumentó a 49.8 en abril de 2025, una mejora respecto al mínimo de dos años de 49.1 observado en marzo. Sin embargo, esta cifra aún indica una contracción continua en la actividad del sector privado por segundo mes consecutivo. Esta recesión se atribuye principalmente a una disminución en la producción manufacturera junto con una estancación en la actividad del sector servicios. Se observaron ligeras disminuciones en los nuevos pedidos, lo que indica una demanda consistentemente débil en ambos sectores. El empleo experimentó un aumento modesto, impulsado por nuevas contrataciones en el sector servicios, lo que fue algo contrarrestado por las reducciones de empleo en la manufactura. En cuanto a los costos, los gastos operativos continuaron creciendo, aunque la tasa de aumento se mantuvo históricamente baja. En contraste, los precios de venta de servicios experimentaron una pequeña aceleración, sin embargo, los incrementos en los cargos totales fueron los más lentos desde agosto de 2020, ya que la inflación de precios en la manufactura continuó desacelerándose.