Los futuros del crudo WTI experimentaron un aumento del 4% el martes, alcanzando los $59.4 por barril, ya que el mercado se recuperó de su punto más bajo en cuatro años. Este incremento fue impulsado por indicadores técnicos que sugerían que el mercado estaba sobrevendido, atrayendo a cazadores de gangas. Un apoyo adicional provino del regreso de compradores chinos después de un periodo festivo. Además, hay señales que indican una posible desaceleración en la producción de esquisto en EE.UU., lo que ayudó a aliviar las preocupaciones sobre un exceso de oferta. Esto fue subrayado por Diamondback Energy, un productor líder en la Cuenca Pérmica, que revisó a la baja su pronóstico de producción y advirtió sobre una posible disminución en las actividades de perforación en tierra. Otra importante empresa de esquisto anunció reducciones, destacando el impacto de los bajos precios en los niveles de producción. Mientras tanto, la ligera disminución de Arabia Saudita en los precios oficiales de venta reflejó un enfoque cauteloso para mantener su cuota de mercado, aliviando los sentimientos bajistas tras la decisión de la OPEP+ de aumentar la producción en junio. Además, una lectura del PMI de servicios de EE.UU. más fuerte de lo anticipado sugirió que la demanda subyacente sigue siendo sólida.