Los futuros del níquel se mantuvieron estables en $15,500 por tonelada, marcando una recuperación desde el mínimo de cuatro años de $14,150 alcanzado el 8 de abril. Esta mejora fue impulsada en gran medida por las restricciones de producción en Indonesia, que contrarrestaron los temores de un mercado excesivamente saturado. El gobierno indonesio decidió reducir sus cuotas de extracción de níquel en 120 millones de toneladas, fijando el objetivo en 150 millones para 2025. Esta iniciativa se perfila para disminuir las suministros globales en un 35% desde los niveles actuales. La decisión sigue a una oleada de proyectos de fundición chinos en Indonesia después de que el país prohibiera las exportaciones de mineral de níquel en 2020. Hasta septiembre, Indonesia contaba con 44 fundiciones de níquel operativas, un aumento significativo de las solo cuatro que existían hace una década. No obstante, la hesitación del mercado para iniciar una recuperación significativa sugiere que el níquel todavía podría enfrentar problemas de exceso de oferta, ya que los inventarios en los almacenes del London Metal Exchange (LME) son más del doble en comparación con hace un año, situándose en más de 200 mil toneladas. Paralelamente, las tensiones comerciales en curso entre Estados Unidos y China, junto con la incertidumbre sobre el enfoque de la administración estadounidense para negociar acuerdos comerciales, han seguido debilitando la actividad manufacturera.