El euro se mantuvo estable cerca de $1.13, marginalmente por debajo del máximo de casi tres años que alcanzó en abril, ya que continúa beneficiándose de la debilidad general del dólar. Los participantes del mercado están siguiendo atentamente los desarrollos de la guerra comercial, con un enfoque particular en las negociaciones entre Estados Unidos y varias naciones asiáticas, mientras que las discusiones con China parecen estar estancadas. En Alemania, Friedrich Merz se encontró con un obstáculo inesperado cuando no fue elegido como Canciller de Alemania en la ronda inicial de votación parlamentaria. Los siguientes pasos permanecen inciertos, lo que podría posponer la inauguración de Merz. Su coalición, liderada por la CDU en asociación con los Socialdemócratas de centro-izquierda, junto con sus planes de aumentar el gasto público, ha estado reforzando la confianza en la recuperación económica de Alemania. En cuanto a la política monetaria, se anticipa que el Banco Central Europeo reducirá aún más las tasas de interés en junio, mientras que se espera que la Reserva Federal mantenga en gran medida sus tasas actuales este mes.