El dólar australiano experimentó un repunte aproximándose a $0.642 el lunes, recuperando pérdidas previas, ya que los inversores centraron su atención en la próxima decisión de política del Reserve Bank of Australia (RBA). Las expectativas son altas de que el RBA retomará su ciclo de flexibilización, probablemente optando por una reducción de 25 puntos básicos en la tasa de interés de referencia el martes. No obstante, los recientes datos sólidos del mercado laboral han disminuido la expectativa de futuros recortes. Adicionalmente, la disminución de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China ha reducido la probabilidad de un enfoque más agresivo por parte del banco central. En consecuencia, las proyecciones del mercado para recortes de tasas para fin de año se han ajustado a 75 puntos básicos, una reducción desde los 100 puntos básicos pronosticados hace varias semanas. Además, la caída de las ventas minoristas en China en abril apunta a debilidades continuas en la demanda de los consumidores, lo que suscita preocupaciones para el mayor socio comercial de Australia y señala posibles riesgos para el rendimiento de las exportaciones. A pesar de estas preocupaciones, hay algo de alivio proporcionado por una producción industrial más fuerte de lo anticipado y una disminución en las tasas de desempleo.