El lunes, el principal índice S&P/NZX 50 de Nueva Zelanda cayó un 1,2%, cerrando en 12,629. Este fue el segundo descenso consecutivo del índice, afectado principalmente por caídas en los sectores de salud y minerales no energéticos. El sentimiento del mercado se vio negativamente influenciado por nuevos datos que indican una continua contracción en el sector de servicios para abril. Además, hubo señales de renovadas presiones inflacionarias, ya que los precios al productor aumentaron un 2,1% en el primer trimestre, el incremento más significativo en casi tres años. Los comerciantes también respondieron a datos económicos mixtos de China, el principal socio comercial de Nueva Zelanda. La desaceleración de las ventas minoristas chinas en abril indicó una débil demanda del consumidor, lo que podría amenazar las exportaciones de Nueva Zelanda. Sin embargo, estas preocupaciones se aliviaron en parte por cifras de producción industrial mejores de lo esperado y una reducción del desempleo. En el sector de salud, los precios de las acciones se vieron afectados con Fisher & Paykel cayendo un 3,1%, Ebos Group bajando un 1,5%, Summerset Group disminuyendo un 3% y Ryman Healthcare perdiendo un 2%. En el sector de minerales no energéticos, Fletcher Building tuvo un desempeño notablemente bajo, con una caída de más del 4%.