La libra esterlina subió a más de $1.336, alcanzando su nivel más alto en más de una semana, ya que el sentimiento de los inversores mejoró en anticipación de importantes cifras económicas del Reino Unido y un desarrollo político crucial con la UE. Todas las miradas están puestas en los resultados preliminares del PMI del jueves, que se espera revelen una contracción menos severa en la manufactura y una leve caída en los servicios. Se prevé que la inflación de abril aumente al 3.3%, marcando la tasa más alta en 14 meses, mientras que se espera que el IPC subyacente alcance el 3.6%. Además, se pronostica que las ventas minoristas aumenten un 0.4%, extendiendo un periodo de crecimiento de cuatro meses a pesar de las sensibles condiciones del consumidor. Impulsando el valor de la libra estuvo el acuerdo histórico entre el Reino Unido y la UE para redefinir las relaciones post-Brexit, que abarca colaboraciones en energía, defensa y derechos de pesca mutuos hasta 2038. Por el contrario, el dólar estadounidense enfrentó presión a la baja tras una sorpresiva rebaja de la calificación crediticia del gobierno de EE.UU. por parte de Moody's, impulsada por preocupaciones sobre el creciente endeudamiento.