El yuan offshore se apreció a aproximadamente 7.16 por dólar el lunes, recuperándose de la caída de la semana anterior, ya que los últimos datos del Índice de Gerentes de Compras (PMI) impulsaron expectativas de nuevas iniciativas de estímulo. Informes oficiales indicaron un leve ascenso en el PMI de manufactura de China a 49.7 en junio, desde 49.5, aunque permaneció en contracción por tercer mes consecutivo. De manera similar, el PMI no manufacturero subió ligeramente a 50.5, reflejando un modesto crecimiento en los sectores de servicios y construcción. Estas cifras destacan el ritmo lento e inconsistente de la recuperación económica de China, fortaleciendo las anticipaciones de medidas de estímulo adicionales por parte de Beijing. Esta perspectiva está en línea con las recientes declaraciones del Primer Ministro Li Qiang en un foro económico de importancia, donde enfatizó la importancia de estimular la demanda interna frente a las presiones deflacionarias en curso. Un dólar estadounidense más débil también apoyó al yuan ante las predicciones de flexibilización de la política de la Reserva Federal. Paralelamente, la reanudación de las discusiones comerciales con Washington ha generado un optimismo cauteloso, aunque persisten incertidumbres clave. Los participantes del mercado ahora esperan los datos del PMI Caixin del martes para obtener más información sobre la dinámica de crecimiento del sector privado.