El jueves, el KOSPI de referencia subió un 0,7%, alcanzando aproximadamente 3,155, marcando su nivel más fuerte desde septiembre de 2021. El optimismo de los inversores en torno a las posibles políticas obligatorias de recompra de acciones contribuyó a mantener este impulso. Estas políticas han seguido atrayendo a los inversores minoristas, a pesar de las persistentes salidas de capitales extranjeros causadas por las incertidumbres globales. El Banco de Corea optó por mantener su tasa de interés base en 2.50%, después de una reducción de 25 puntos básicos en mayo. Esta decisión refleja un enfoque cauteloso debido al creciente endeudamiento de los hogares y los desafíos económicos derivados de los aranceles de EE.UU. En el ámbito corporativo, las ganancias se vieron notablemente reforzadas por un aumento global en las acciones de chips, desencadenado por el alza en las acciones de Nvidia. Algunos actores clave del índice, como SK Hynix (subió un 1,6%), Samsung Electronics (subió un 1,0%) y LG Energy Solutions (subió un 1,6%) también contribuyeron a esta tendencia positiva.