El dólar australiano se fortaleció a aproximadamente $0.658 el lunes, continuando su trayectoria ascendente desde la semana anterior. Este aumento está impulsado por un creciente optimismo en torno a un nuevo acuerdo comercial establecido entre Estados Unidos y la Unión Europea. Este acuerdo, que impacta aproximadamente un tercio del comercio global, incluye un arancel del 15% sobre las exportaciones de la UE y obliga a la UE a aumentar sus compras de productos energéticos y equipos militares de EE.UU. La confianza del mercado se vio aún más reforzada por informes que sugieren que Washington y Beijing probablemente prolongarán su actual tregua arancelaria por otros tres meses. A nivel doméstico, el enfoque de los inversores ahora está en la próxima publicación de los datos mensuales y trimestrales de inflación a finales de esta semana. Estas cifras serán analizadas detenidamente para obtener información sobre las decisiones de política monetaria del Banco de la Reserva de Australia. Con la junta del RBA manteniéndose notablemente cautelosa respecto a las presiones inflacionarias en curso, uno de los principales bancos de la nación ha advertido que un recorte de tasas en la reunión de agosto está lejos de ser seguro.