El rendimiento del bono estatal a 10 años de Japón disminuyó a aproximadamente 1.57% el lunes, retrocediendo ligeramente de sus máximos de casi 17 años, ya que los inversores anticiparon la decisión de política del Banco de Japón programada para esta semana. Se espera en gran medida que el banco central mantenga las tasas de interés actuales debido a las preocupaciones persistentes sobre los efectos económicos de los recientes aranceles de EE. UU. No obstante, es probable que el BOJ revise al alza su pronóstico de inflación en su perspectiva trimestral, reconociendo las presiones de precios en curso. Los inversores estarán atentos a las actualizaciones sobre la estrategia del BOJ para la compra de bonos del gobierno japonés, ya que estas podrían impactar en las tendencias de rendimiento. En la semana anterior, los rendimientos de los bonos del gobierno japonés aumentaron tras un acuerdo comercial entre EE. UU. y Japón que estableció un arancel del 15% sobre los productos japoneses exportados a EE. UU., una disminución significativa desde el 25% inicialmente sugerido por el presidente Donald Trump. Al mismo tiempo, las cifras de inflación de Tokio para julio se mantuvieron significativamente por encima del objetivo del 2% del BOJ, lo que reforzó las expectativas de que podría haber un mayor endurecimiento monetario.