El rendimiento del bono del gobierno australiano a 10 años ha disminuido aproximadamente al 4.34% mientras los inversores esperan con interés la próxima publicación de los datos de inflación del segundo trimestre más adelante esta semana. Se espera que estos datos arrojen luz sobre las futuras decisiones de reducción de tasas del Banco de la Reserva. Las cifras serán fundamentales para determinar si la inflación está regresando al rango objetivo del RBA de 2-3%, un factor crucial para la relajación de la política. La semana pasada, la Gobernadora Michele Bullock enfatizó que una estrategia de política "mesurada y gradual" sigue siendo adecuada, especialmente con la aparente disminución de los riesgos globales, como las tensiones comerciales. No obstante, el mercado pronostica un 85% de probabilidad de un recorte de tasas de 25 puntos básicos en la próxima reunión del banco central en agosto. En los desarrollos comerciales recientes, EE. UU. y la UE alcanzaron un acuerdo marco el domingo, lo que aumenta las perspectivas de acuerdos adicionales antes de la fecha límite del 1 de agosto.