El dólar neozelandés se estabilizó cerca de $0.597 el martes después de experimentar tres sesiones consecutivas de declive, presionado por un dólar estadounidense robusto. Esta fortaleza del dólar surgió tras un nuevo acuerdo comercial entre los Estados Unidos y la UE, que impone un arancel del 15% a la mayoría de los productos europeos. Los inversores están prestando mucha atención a las negociaciones comerciales continuas entre los Estados Unidos y China, en medio de predicciones de otra extensión de 90 días a su tregua—las dos economías más grandes del mundo están comprometidas en ello. Una resolución positiva podría impulsar al Kiwi, reflejando las significativas conexiones comerciales de Nueva Zelanda con China, su principal socio de exportación. La atención también está dirigida hacia la próxima reunión de política de la Reserva Federal de los Estados Unidos, donde se espera ampliamente que el banco central mantenga las tasas de interés estables. A nivel nacional, actualmente hay alrededor de una expectativa del 75% en el mercado de que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda reducirá su tasa de efectivo del 3.25% en 25 puntos básicos en su próxima reunión en agosto.