A partir del miércoles, el yen japonés se debilitó aproximadamente a 148 por dólar, perdiendo las ganancias que había logrado a principios de la semana. Este cambio ocurrió ya que el dólar se apreció tras un enfoque cauteloso por parte del presidente de la Reserva Federal de EE. UU., Jerome Powell, respecto al futuro alivio de la política monetaria. Powell indicó que el camino para los recortes de tasas sigue siendo incierto, destacando los desafíos duales de gestionar la inflación y apoyar un mercado laboral que se está debilitando. A nivel nacional, el sector manufacturero de Japón experimentó su contracción más significativa en seis meses en septiembre, mientras que el crecimiento del sector de servicios se desaceleró a su punto más bajo en tres meses. Las empresas continúan expresando preocupación por las perspectivas ante la incertidumbre doméstica y la evolución de las políticas comerciales globales. En el futuro, los inversores están enfocados en los próximos datos de inflación de Tokio y en la publicación de las actas de la reunión de julio del Banco de Japón, en busca de pistas sobre la futura dirección de la política. Políticamente, el Partido Liberal Democrático gobernante se prepara para seleccionar un nuevo líder el 4 de octubre para suceder al primer ministro saliente, Shigeru Ishiba.