Beijing anunció el martes que dejará de buscar los beneficios asociados con su estatus de país en desarrollo en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Este anuncio se realizó a través de la agencia estatal de noticias Xinhua y el Director General de la OMC. El primer ministro Li Qiang, hablando en un evento paralelo de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, expresó que China renunciará a su acceso al Tratamiento Especial y Diferenciado (SDT, por sus siglas en inglés) tanto en los acuerdos actuales como en los futuros de la OMC. Esta decisión responde a las críticas persistentes de Estados Unidos, que ha argumentado que grandes economías como China y Arabia Saudita explotan injustamente las ventajas del SDT, como mayores aranceles y subsidios, al identificarse como naciones en desarrollo. Washington ha sostenido que una reforma genuina de la OMC no puede lograrse sin la eliminación de tales privilegios.