Los futuros de la gasolina en EE. UU. han subido a $2 por barril, recuperándose del mínimo de cinco meses de $1.95 alcanzado el 22 de septiembre. Este movimiento se alinea con un resurgimiento similar en los precios del petróleo crudo, ya que el mercado reevalúa la magnitud del excedente de productos energéticos globales. Recientemente, el presidente de EE. UU., Trump, instó a la Unión Europea a prohibir la importación de petróleo y gas rusos, en respuesta a que Bruselas propuso sanciones adicionales contra los buques que transportan petróleo crudo y combustible rusos. Esto ha exacerbado la reducción de la disponibilidad en regiones clave debido a los ataques ucranianos a refinerías rusas, lo que ha provocado que las ventas de gas ruso caigan a un mínimo de dos años. No obstante, las perspectivas de demanda siguen siendo bajas, lo que limita el potencial para un repunte notable en los futuros de la gasolina. En EE. UU., la alta demanda habitual de los viajes de verano ha disminuido al finalizar septiembre, mientras que en China, las políticas destinadas a reducir el exceso de producción han frenado la actividad manufacturera. Por lo tanto, los márgenes de ganancia por refinación de gasolina en EE. UU. en comparación con el crudo Brent están cerca de su nivel más bajo desde marzo.