El jueves, el dólar neozelandés se estabilizó en $0.581, después de haber caído previamente un 0.8% para alcanzar un mínimo de un mes. Esta caída se produjo mientras el dólar estadounidense se fortalecía, impulsado por los comentarios cautelosos de varios funcionarios de la Reserva Federal, lo que moderó las expectativas de recortes de tasas en Estados Unidos. Los inversores están ahora muy atentos a la publicación del índice de precios del PCE el viernes, en busca de más información sobre las decisiones futuras de política de la Reserva Federal.
A nivel interno, una serie de indicadores económicos decepcionantes han llevado a los mercados a anticipar medidas de flexibilización más significativas por parte del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda. Los mercados esperan plenamente un recorte de tasas del 0.25%, llevándola al 2.75% en la próxima reunión, y existe una probabilidad del 30% de una reducción más sustancial del 0.5%. En desarrollos recientes, Anna Breman fue nombrada el miércoles como la próxima gobernadora del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda, haciendo historia como la primera mujer en asumir este cargo. Su mandato de cinco años comenzará el 1 de diciembre.
Simultáneamente, el dólar neozelandés se aproxima a un mínimo de tres años frente al dólar australiano, lo que destaca las expectativas contrastantes de política monetaria entre los dos países vecinos.