El rendimiento del bono a 10 años de Australia ha disminuido aproximadamente al 4.12%, acercándose a un mínimo de seis meses. Esta caída es impulsada principalmente por el creciente aumento de expectativas de inminentes recortes de tasas de interés, que están eclipsando el sentimiento positivo en torno al recientemente ratificado acuerdo comercial entre Estados Unidos y Australia. En septiembre, la tasa de desempleo subió a su punto más alto desde 2021, llevando a los mercados a aumentar la probabilidad de un recorte de tasas por parte del Banco de la Reserva de Australia (RBA) a un 70% de probabilidad para una reducción de 25 puntos base, en comparación con alrededor del 40% antes de la publicación de los datos de la semana pasada. Los inversores están ahora a la espera de los próximos indicadores económicos que podrían influir en la decisión de política del RBA en noviembre. Estos incluyen las cifras preliminares del Índice de Gestores de Compras (PMI) de esta semana y el importante informe del Índice de Precios al Consumidor (CPI) del tercer trimestre que se publicará la próxima semana. Mientras tanto, el sentimiento del mercado ha mejorado tras un importante logro diplomático entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro australiano, Anthony Albanese. Los dos líderes han firmado un acuerdo de minerales estratégicos, que tiene como objetivo disminuir la dependencia de China y tiene el potencial de inyectar miles de millones de dólares en proyectos mineros nacionales.