El miércoles, el rendimiento del bono del gobierno japonés a 10 años mantuvo su posición en aproximadamente 1.87%, marcando el nivel más alto en casi 20 años. Esta estabilidad se produce en medio de crecientes especulaciones de que el Banco de Japón (BOJ) podría aumentar las tasas de interés este mes. El gobernador del BOJ, Kazuo Ueda, ha indicado recientemente que el banco central evaluará meticulosamente las ventajas y desventajas de un incremento de tasas, comprometido a actuar "según corresponda". Los mercados de swaps actuales reflejan una probabilidad estimada del 80% de un aumento de tasas el 19 de diciembre, con expectativas de un incremento en enero que ascienden a casi el 90%. Esta semana, el Ministro de Finanzas, Satsuki Katayama, afirmó que no hay discrepancias entre las evaluaciones económicas del gobierno y el BOJ, enfatizando la armonía continua entre las estrategias fiscales y monetarias. Simultáneamente, la última subasta de bonos a 10 años de Japón presenció una fuerte demanda, registrando un índice de cobertura de subasta de 3.59, significativamente por encima del 2.97 de noviembre y superando el promedio de 12 meses de 3.2.