En octubre de 2025, el superávit comercial de Rusia se expandió significativamente a $11,143 millones, frente a $9,085 millones en el mismo mes del año anterior. Este crecimiento se atribuyó en gran medida a una disminución más pronunciada en las importaciones en comparación con las exportaciones. Las importaciones disminuyeron un 11.8% interanual, alcanzando $25 mil millones. Esta reducción se debió principalmente a una demanda interna más débil por parte de los consumidores y las empresas rusas, a pesar del fortalecimiento del rublo, lo que llevó a una disminución en la compra de productos extranjeros. Por el contrario, las exportaciones experimentaron una caída del 3.4%, descendiendo a $38.1 mil millones, afectadas por la reducción de los precios del petróleo y la disminución de la demanda de materias primas por parte de China, un socio comercial clave para Rusia. Las sanciones en curso y el acceso restringido a los mercados occidentales continuaron obstaculizando las actividades comerciales. Este desequilibrio comercial pone de relieve la economía en dificultades de Rusia, donde el efecto en la reducción de las importaciones es más pronunciado que en los ingresos por exportaciones.