El viernes, el Dow Jones Industrial Average aumentó un 0,3%, alcanzando nuevos máximos históricos, mientras que el S&P 500 también se mantuvo cerca de niveles récord. Este movimiento se produjo cuando los inversores reasignaron sus carteras, trasladando fondos de acciones tecnológicas a sectores percibidos como más infravalorados, lo que llevó a una ligera caída del Nasdaq de aproximadamente un 0,5%. A pesar de superar las proyecciones del cuarto trimestre y anticipar un aumento significativo en las ventas de chips de IA, Broadcom cayó un 6%, afectando a empresas vinculadas a la inteligencia artificial como AMD y Micron. Por el contrario, los sectores financiero, de salud e industrial experimentaron ganancias, destacando el buen desempeño de Citigroup, Eli Lilly y GE Aerospace. Este comportamiento del mercado siguió a la tercera reducción de tasas de interés del año por parte de la Reserva Federal, lo que favoreció a las acciones cíclicas y económicamente sensibles. El precio de las acciones de Lululemon aumentó un 10% tras el anuncio de la renuncia de su CEO. Además, las acciones de cannabis experimentaron un notable aumento, impulsadas por informes que sugieren que el presidente Donald Trump podría aliviar las restricciones federales, con Tilray disparándose un 33% y Canopy Growth subiendo un 23%. Durante la semana, se prevé que el S&P 500 aumente un 0,5%, el Dow aproximadamente un 1,6%, mientras que el Nasdaq queda rezagado con una modesta ganancia de casi un 0,1%.