En una sesión de negociación condensada el miércoles, los índices bursátiles de EE. UU. concluyeron con ganancias, continuando con la fuerte tendencia alcista observada a lo largo de la semana. Este optimismo persiste a medida que las condiciones económicas actuales se perciben como un impulso para las perspectivas de ganancias del próximo año. El S&P 500 subió un 0.4%, mientras que el Dow aumentó un 0.7%, alcanzando ambos máximos históricos. El Nasdaq 100 también registró una ganancia del 0.3%. Destacable fue el informe del PIB del tercer trimestre, que superó significativamente las expectativas, mostrando una tasa de crecimiento anualizada del 4.3%. Este crecimiento se debe en gran medida al sólido consumo privado, calmando los temores de que los aranceles reducirían el gasto o impulsarían la inflación. Además, una caída en las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo junto con un aumento en las solicitudes continuas refleja una tendencia continua de mínima contratación y despidos en el fragmentado mercado laboral. Aunque las acciones tecnológicas tuvieron un rendimiento inferior, mantuvieron cierto impulso durante la semana, a pesar de las preocupaciones en curso sobre los gastos de capital inflados relacionados con la IA. Sin embargo, las acciones de Intel cayeron un 0.5% tras los informes de que Nvidia suspendió una prueba que involucraba el equipo de Intel para chips de última generación.