El Índice de Precios al Consumidor (CPI, por sus siglas en inglés) de Tokio, excluyendo alimentos y energía, ha mostrado un descenso en diciembre de 2025, según los últimos datos actualizados el 25 de diciembre. Este índice, que proporciona una visión más clara de las tendencias inflacionarias subyacentes eliminando los componentes volátiles como alimentos y energía, alcanzó un -0.1% en comparación con el 0.1% registrado en noviembre del mismo año.
Este cambio de -0.2 puntos porcentuales mes a mes refleja la segunda disminución consecutiva después de un ligero aumento el mes anterior. La caída del indicador parece indicar una situación de deflación moderada en la capital japonesa, lo que podría tener implicaciones significativas para las políticas económicas del país si la tendencia se mantiene.
El resultado subraya la constante lucha de Japón para fomentar la inflación en su economía, después de años de esfuerzos para revivir el crecimiento económico a través de estímulos monetarios y fiscales. Los datos del CPI son especialmente observados por los economistas y responsables de la política económica, ya que pueden influir en las decisiones futuras del Banco de Japón respecto a las tasas de interés y otras medidas económicas.