El precio del oro subió a aproximadamente $4,500 por onza el viernes, tras un breve aumento a un máximo histórico de $4,530 más temprano en la sesión. Este incremento fue impulsado por la demanda de activos de refugio seguro en medio de crecientes tensiones geopolíticas y las expectativas de recortes en las tasas de interés en EE. UU. Los inversores están siguiendo de cerca cuestiones actuales, como el bloqueo de EE. UU. a las exportaciones de crudo venezolano, las hostilidades persistentes entre Rusia y Ucrania, y la reciente acción militar de Washington contra ISIS en Nigeria. Además, la dinámica del mercado sugiere que la Reserva Federal podría implementar dos reducciones de un cuarto de punto en las tasas de interés el próximo año debido al enfriamiento de las tasas de inflación y un debilitamiento del mercado laboral, aunque los funcionarios de la Fed permanecen divididos sobre las futuras direcciones políticas. El oro ha experimentado un impresionante aumento de más del 70% este año, lo que representa el mayor aumento anual desde 1979. Este repunte está además respaldado por fuertes compras de bancos centrales y continuas entradas en fondos negociados en bolsa (ETFs).