Los índices bursátiles de Estados Unidos avanzaron marginalmente el viernes, manteniendo su posición cerca de los máximos recientes en medio de un comercio limitado por las festividades. Este repunte está respaldado por expectativas de un crecimiento económico continuo y una política monetaria más favorable que podría impulsar las oportunidades de ganancias. Los tres principales índices permanecieron apenas por encima del punto de equilibrio, con el S&P 500 alcanzando un nuevo máximo de 6,994. A pesar de las expectativas positivas de que los ingresos corporativos se mantendrán fuertes, persisten las dudas sobre la magnitud de los posibles recortes de tasas por parte de la Reserva Federal el próximo año. Además, las preocupaciones en curso sobre la posible exageración del gasto de capital en infraestructura de IA suavizaron lo que podría haber sido un repunte de fin de año más pronunciado. En el sector de materias primas, los metales preciosos y básicos continuaron su tendencia alcista, con Freeport-McMoRan registrando ganancias de más del 2.5%. Los productores de petróleo también estaban bien posicionados para obtener ganancias, tras la intensificación del discurso de la administración estadounidense contra el gobierno de Venezuela y sus instalaciones petroleras. Mientras tanto, Nvidia experimentó un aumento del 1.5% tras anunciar un acuerdo de licencia con la startup de IA Groq.