En el segundo trimestre de 2025, la economía de Senegal experimentó un aumento del 4.2% en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento marcó una desaceleración significativa respecto al robusto incremento del 11.8% en el primer trimestre, que fue notable por ser la segunda tasa de crecimiento más alta jamás registrada desde el inicio de los registros en 1961. Además, representó la expansión más modesta desde el segundo trimestre de 2024. El crecimiento fue impulsado predominantemente por el notable desempeño del sector primario, que aumentó un 7.3%, el sector secundario con un incremento del 7.2%, y el sector terciario creciendo un 2.4%. También hubo un incremento del 0.5% en los impuestos netos. Al excluir la contribución de los hidrocarburos, es decir, petróleo y gas, el PIB tuvo un aumento del 1.8%. Desde una perspectiva de demanda, el crecimiento económico fue en gran medida impulsado por un aumento significativo en las exportaciones, que se dispararon un 11.6%, junto con incrementos en el consumo final y la formación bruta de capital fijo, que crecieron un 3.3% y un 2.8% respectivamente. Notablemente, las importaciones disminuyeron un 3.9%. De trimestre en trimestre, una vez ajustadas las variaciones estacionales, la economía se expandió un 0.8% en el tercer trimestre, continuando con una revisión al alza de un aumento del 0.4% en el segundo trimestre.