El rendimiento del bono gubernamental a 10 años de Australia ha subido a aproximadamente 4.73%, marcando su cuarto aumento consecutivo a medida que los mercados consideran la probabilidad de más subidas en las tasas de interés. Las estadísticas recientes indican que el gasto de los hogares se mantuvo sólido en noviembre, contribuyendo a mayores volúmenes de ventas en el último trimestre y fortaleciendo el impulso económico. Esta demanda continua podría plantear desafíos para el Reserve Bank of Australia (RBA), ya que puede dificultar los esfuerzos por reducir la inflación, reforzando así las expectativas de una política monetaria más estricta. Este escenario se desarrolla a pesar de una desaceleración en las tasas de inflación de noviembre, que, sin embargo, siguen estando por encima del objetivo del banco central. El Subgobernador del RBA, Andrew Hauser, enfatizó recientemente que los niveles de inflación siguen siendo “demasiado elevados”. Actualmente, los operadores están evaluando una probabilidad del 30% de un aumento en la tasa en febrero y anticipan aproximadamente 30 puntos básicos de ajuste para el 2026, lo que equivale a un poco más de un aumento en la tasa. Los mercados ahora dirigen su atención al informe de empleo de diciembre de la próxima semana para obtener más información sobre futuras acciones de política monetaria.