El lunes, el Índice Ibovespa de Brasil experimentó un leve repunte, cerrando en 164,849. Este aumento marginal ayudó a recuperar pérdidas respecto a sus niveles récord anteriores, ya que las ganancias selectivas en acciones importantes contrarrestaron la presión de la aversión al riesgo global. Petrobras experimentó un aumento del 0.5%, y las ganancias en acciones de servicios públicos contribuyeron a estabilizar el índice, que anteriormente se había visto afectado por disminuciones en acciones discrecionales de consumo. Por el lado negativo, las acciones de Natura cayeron un 3.8%, continuando con la debilidad del sector en medio de nuevas amenazas de aranceles por parte de los Estados Unidos. El presidente Trump había emitido advertencias indicando que economías europeas importantes podrían enfrentar sanciones comerciales si obstruían la compra de Groenlandia. Al mismo tiempo, las acciones de Vale bajaron ligeramente debido a noticias sobre los envíos iniciales de mineral de hierro desde el proyecto Simandou de Guinea, lo que generó preocupaciones sobre el aumento de la oferta y la posible dilución de la cuota de mercado. Además, la encuesta Focus del banco central indicó estabilidad en las estimaciones de inflación, destacando un entorno económico interno robusto y ayudando a amortiguar las acciones ante la debilidad global más amplia.