El yen japonés se estabilizó en torno a los 158 por dólar el martes, después de un período de alta volatilidad debido a las incertidumbres políticas que afectaban el sentimiento del mercado. La primera ministra Sanae Takaichi anunció planes para disolver el parlamento el viernes y convocar a elecciones generales anticipadas el 8 de febrero, con el objetivo de obtener respaldo público para sus iniciativas de gasto y políticas más amplias. Esta elección determinará el destino de los 465 escaños en la cámara baja, siendo el primer gran desafío electoral de Takaichi desde que asumió el cargo. Mientras tanto, los inversores observan con atención la próxima reunión de política del Banco de Japón, donde se espera que las tasas de interés permanezcan sin cambios después de un aumento en diciembre. La atención se centra en cualquier comentario agresivo del gobernador Kazuo Ueda, en medio de la especulación sobre un posible aumento de tasas en junio. Además, los operadores están atentos a posibles intervenciones en el yen por parte de las autoridades japonesas, debido a las preocupaciones sobre los efectos de una moneda débil en la inflación doméstica.